Fundada el 7 de octubre de 1957 en Santa Cruz de la Sierra
La fundación en plena lucha por el 11%, los mártires que le dan nombre a la institución, y los que la presidieron.
Historia, mártires y past presidentes → Qué hacemosLa Guardia de Honor y la Brigada 1957 de Bomberos Voluntarios. Cada salida con acta previa, cada equipo en inventario.
Guardia y Brigada → FormaciónNueve módulos gratuitos con certificado verificable en línea, abiertos también a jóvenes que no son unionistas.
Ver los módulos → Nuestra normaLos trece títulos y ochenta y nueve artículos que rigen a la Unión, con buscador, para que cualquiera pueda leerlos y citarlos.
Leer y buscar en el Estatuto →Todo lo que está acá abajo se verifica sin pedirnos permiso: el padrón tiene cortes con hash, los carnés y certificados se validan en línea, y la estructura de filiales dice cuáles están confirmadas y cuáles no.
Desde el teléfono, sin viajar a la oficina central. Cada solicitud la revisa una persona: nada se aprueba solo.
Llenalo con calma. Si algo queda mal, te lo devolvemos con el detalle de qué corregir.
Poné el código que te dimos cuando enviaste tus documentos. Empieza con S-.
Cualquiera puede comprobar acá si un carné de afiliado o un certificado de la Escuela Unión Juvenil Cruceñista son auténticos. No hace falta tener cuenta.
Con tu número de cédula. La Secretaría te hace llegar por WhatsApp un código de seis dígitos.
Las conversaciones empezaron en la plaza 24 de Septiembre y terminaron el 7 de octubre de 1957 en el Salón de los Rectores de la Universidad Gabriel René Moreno, mientras Santa Cruz peleaba por el 11% de sus regalías. Todo lo que hay acá abajo tiene su fuente al pie.
Pocos programas, con lista de asistencia y con un certificado que sirva en una hoja de vida. Vale más un papel que se pueda comprobar, que veinte charlas sin nada en la mano.
El Consejo de Past Presidentes es un órgano del Estatuto: quien presidió la institución queda como miembro nato de por vida. Esta es la memoria de esa fila —del primer presidente al que conduce hoy— con lo que se pudo documentar y con los huecos declarados como huecos.
La institución se llama, con todas sus letras, Unión Juvenil Cruceñista «Roca-Coronado». Lleva los nombres de dos jóvenes que no volvieron de la lucha por el 11%. La avenida del segundo anillo se llama así por ellos.
Lo que la Unión presenta ante el municipio, la gobernación y el nivel nacional, con la fecha, ante quién se presentó y en qué quedó. También lo que quedó en comisión y lo que no prosperó: un proyecto que se muestra solo cuando sale bien no es rendición de cuentas.
Una idea para una actividad, una ayuda que hace falta en tu barrio, una invitación, un reclamo. Se lee todo. Cada mensaje entra con un código con el que después podés consultar en qué quedó.
Con el código que te dimos al enviarlo. Empieza con M-.
Lo que mejor sabe hacer esta institución es llegar. Lo que se exige acá es que llegue siempre a servir, y que quede constancia de que llegó.
La estructura que la propia Unión publicó: quince provincias, sus municipios y sus cantones. Figurar en la estructura no prueba que una filial esté constituida y funcionando hoy — acá se distingue lo confirmado de lo que falta confirmar, que es el primer trabajo de cualquier gestión seria (Art. 9).
Trece títulos y ochenta y nueve artículos. Aprobado por el Congreso Departamental Cívico Unionista en Puerto Suárez y puesto en vigencia por la Asamblea General Extraordinaria de Minero. Es el texto al que responde cada dirigente: por eso está acá, completo, para que cualquiera lo revise.
El artículo 82 del Estatuto enumera seis fechas. En esas seis está resumido todo lo que somos, y el 7 de octubre figura entre ellas — no por vanidad, sino por la responsabilidad de estar a la altura de esa compañía.
Un padrón que no se puede auditar no es un padrón: es una lista. Acá están los números, los cortes con su huella digital y cómo comprobar cualquiera de ellos sin pedirnos permiso.
Qué datos te pedimos, para qué exactamente, quién los ve, cuánto los guardamos y qué podés hacer con ellos. Está escrito para leerse, no para que lo aceptes sin leer.